Todas las bodas son diferentes. Unas veces fotografío bodas que tienen lugar en grandes iglesias con muchos invitados y una gran celebración. En otras ocasiones sucede lo contrario. Hace unos días retraté una boda muy familiar por varios motivos. El primero, el número de asistentes, tan solo quince. Segundo, el lugar, un pequeño santuario situado en Ribadeo, último pueblo...